Las infancias, fragilidades y cuidado.

lunes 16 junio 2025
Las infancias, fragilidades y cuidado. Micropolíticas del cuidado

Las infancias o niñeces requieren acompañamiento y cuidado respetando las singularidades y dejando de lado una visión adultocentrista. La fragilidad y vulnerabilidad de las niñeces está contextualizada en cada franja poblacional, en condicionantes socioeconómicos, en la exclusión y pobreza, y en dificultades de todo tipo. Proponemos desmercantilizar a las infancias y la generación de micropolíticas del cuidado que entrañen una apuesta al amor, en virtud de su potencia política y del respeto, donde se facilite la mutua escucha, se abra la apertura al diálogo y el compromiso frente a las necesidades que los niños expresan.

Las infancias no son una etapa pasiva, ni un mero tránsito hacia la adultez. Son un momento presente, vital y diverso, atravesado por realidades sociales, emocionales y económicas complejas. En este artículo proponemos dejar atrás las miradas adultocéntricas que reducen a la niñez a una “etapa de formación”, para empezar a verla como una experiencia plena, única y digna de cuidado ahora, en el aquí y ahora.

Planteamos desmercantilizar las infancias, dejar de tratarlas como propiedad, inversión o promesa futura. La infancia merece respeto, escucha y presencia activa. Necesitamos construir políticas —y especialmente micropolíticas— que prioricen el cuidado, el afecto y el vínculo, como formas políticas de sostén y transformación.

En este marco, introducimos el concepto de cuidadanía: una propuesta ética y política que concibe el cuidado como una responsabilidad colectiva, no sólo del Estado o de las familias, sino también de la comunidad entera. Cuidar es un modo de habitar el mundo junto a otros, de crear redes, de atender la fragilidad sin dominarla, y de tejer vínculos en lo cotidiano.

El cuidado de las infancias no puede ser pensado solo desde lo biológico o funcional. Debe ser comprendido desde una mirada compleja, que articule lo emocional, lo social, lo ecológico y lo subjetivo. Las niñeces no son un “estado en construcción”, sino sujetos activos, con capacidades y derechos, capaces también de brindar cuidado a su entorno y sus pares.

Este artículo es una invitación a transformar la forma en que entendemos y acompañamos a las infancias. A pensar la vida desde el cuidado, desde un entramado vital, afectivo y comunitario que nos incluya a todos y todas. Una apuesta a vivir con otros, desde el respeto, el diálogo y el compromiso.

🖋️Autores: Dra.María Soledad Bolgán / Dra. Daniela Cagnolo / Lic. VIrginia Grosso

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