La atención de la Salud, requiere integrar el enfoque biopsicosocial y la atención centrada en la persona que consulta. Focalizar en aspectos de la relación médico paciente, siempre se considera esencial para incidir no sólo en el cuidado y salud del paciente sino también en la satisfacción del profesional.
En este sentido ha señalado Balint que su propósito al crear estos grupos era poner a los médicos en condiciones de observar con renovado interés su propia experiencia cotidiana. Se trata de un instrumento valioso, en tanto también instala un método de trabajo que favorece la capacidad de expresión, la escucha activa y la escucha selectiva.
Promueve el vínculo entre colegas contribuyendo de esta manera al autocuidado, al brindar soporte a las vivencias de desamparo y angustia que tantas veces acompañan la tarea. Los grupos de reflexión, que no reemplazan a una psicoterapia personal o la supervisión de casos, son uno de los medios de formación eficaces para los profesionales de la Salud, proporciona el medio adecuado para desarrollar la capacidad de utilizar sus propias emociones, sentimientos, actitud y ética para comprender y mejorar la relación con los pacientes.
La discusión grupal de problemáticas comunes a todos es también un ámbito de aprendizaje permanente.
La posibilidad de poner en palabras aquellas situaciones límite o conflictivas que se presentan en la tarea diaria, o que acompañan en ocasiones la relación médico paciente, contribuye a la prevención del síndrome de Burn Out, patología que se extiende en el ámbito de la salud.